“Era”, palabra que alude a un período caracterizado por la innovación en las formas de vida y de cultura, se ofrece como el lugar ideal para disfrutar, para mirar.– y ser mirado –, para saborear nuestras tapas y nuestra íntima atmósfera.En la esquina entre Friesenwall 26 y Kettengasse, una típica esquina que refleja la arquitectura de posguerra, en las cercanías de Rudolfplatz, se encuentra un magnífico punto de encuentro para el disfrute y el consumo: Matthias Weitz inauguró a principios de verano del 2000 el café-bar Era. El local lo domina una larga barra, un punto de encuentro perfecto en el centro de la ciudad. Las altas puertas batientes de la entrada están totalmente abiertas en verano, ampliando el bar y el espacio para nuestras comidas al aire libre.La estructura del bar, en la que se impone la sutileza, consta también de una escalera, un pavimento reluciente, y un mobiliario de cálida madera y moderno aluminio. Las lámparas, al estilo de los 60, ponen el broche de oro a nuestro acogedor ambiente, así como la tenue iluminación en el revestimiento de madera de la pared, tras la barra, acentúa el contraste entre el interior y el exterior, entre la intimidad y la ciudad.
Last modified by
larsh on Fri, 21 Mar 2008 15:56:59 +0100
Created by
larsh on Wed, 07 Nov 2007 16:55:22 +0100